Preparación y refinación de la piedra caliza

La preparación de la piedra conlleva un triturado primario y secundario. La criba de clasificación asegura la separación del producto por granulometrías. En ocasiones, el lavado de la piedra requiere el uso de agua reciclada, generalmente de balsas de decantación.

 

 

   


Tras el proceso de triturado, un proceso intermedio de apilado garantiza el suministro constante de piedra a la producción. Las canteras operan de día durante la semana, mientras que las instalaciones de transformación suelen operar de forma ininterrumpida.

En nuestras plantas de producción de cal y de dolomía calcinada, los fragmentos de piedra de más de 20 mm suelen enviarse a hornos de calcinación. La piedra caliza no destinada a calcinación industrial suele refinarse en mayor medida para utilizarse en otras aplicaciones.
 
Algunas de nuestras plantas también se dedican a fabricar únicamente cal dolomítica o caliza de alto contenido cálcico y de grado químico para usos industriales. En estos procesos de refinación, tras pasar por la unidad de picado, la piedra se tritura y se seca, o se muele, con el fin de alcanzar las especificaciones de pureza y de tamaño de partícula (granulometría) necesarias para una amplia diversidad de mercados, bien como conglomerado, bien como producto molido.